La marca homónima de Thomas Kosmala es verdaderamente internacional: nacido en Polonia pero con formación clásica en París, el perfumista estableció la sede de su casa en Londres, un centro cultural y de negocios que alimenta su creatividad incansable. Comenzando con un dúo de perfumes de oud inspirados en el Medio Oriente en 2014, Kosmala ahora ha centrado su atención en una colección de fragancias finas clásicamente francesas que combinan una rica tradición europea de perfumería con un espíritu moderno y urbano. Fotografías provocativas acompañan las fragancias, transmitiendo la descarada sensualidad y la estética de "je-ne-sais-quoi" de los propios aromas.