Maison Douze se presenta como una casa de fragancias parisina centrada en la perfumería astrológica, donde el aroma se interpreta a través del simbolismo cósmico. Su nombre deriva de la duodécima casa del zodíaco, tradicionalmente asociada con lo invisible, lo espiritual y la transformación. Su concepto tiene sus raíces en el origen histórico del perfume, per fumen ("a través del humo"), haciendo referencia a los antiguos rituales en los que la quema de materiales servía como medio de comunicación con lo divino.
Las fragancias se construyen como composiciones complejas, que a menudo presentan más de 40 notas, y están diseñadas para reflejar la naturaleza multifacética de los signos astrológicos. En lugar de centrarse en ingredientes individuales, cada aroma se desarrolla para encarnar rasgos de personalidad y energías simbólicas. La colección se basa en interpretaciones extraídas de arquetipos de la vida real, traduciendo elementos emocionales y experienciales a la forma olfativa. El perfume se aborda como una expresión sensorial y un medio simbólico conectado con la transformación personal.




















