Granado comenzó a producir perfumes como parte de su expansión más allá de los productos farmacéuticos y de cuidado personal. Las fragancias se han desarrollado utilizando ingredientes botánicos, basándose en la experiencia histórica de la marca en plantas medicinales. La línea de perfumes refleja el enfoque de la empresa en formulaciones naturales, con varias fragancias inspiradas en la flora y la herencia brasileñas. La producción sigue las pautas éticas más amplias de la marca: ningún perfume se prueba en animales y se aplican prácticas de sostenibilidad en el empaque.