Abel
Abel surgió de la búsqueda de la fundadora Frances Shoemack de un perfume verdaderamente hermoso y totalmente natural, desafiando a la industria petroquímica. Con la experiencia del Maestro Perfumista Isaac Sinclair, radicado en París, Abel rompe con la idea de que las fragancias naturales deben ser simples o discretas. Cada fragancia está elaborada con ingredientes de origen vegetal obtenidos de forma ética, que son veganos, libres de crueldad y totalmente biodegradables. La misión de Abel es crear perfumes excepcionales y modernos que honren tanto la ética como la estética, enriqueciendo la vida diaria y respetando la naturaleza. El enfoque sigue siendo la creación intencionada, la transparencia y la integridad, asegurando la belleza sin excesos.















