Rance 1795
En 1795 François Rancé se dedicó enteramente a la perfumería. Su espíritu innovador lo llevó a crear perfumes extremadamente refinados y modernos, lo que le aseguró el favor de Napoleón. Se convirtió en el perfumista favorito del Emperador y creó para él "Le Vainqueur", "Triomphe" y "L'Eau de Austerliz".
En honor a Josefina Bonaparte creó "l'Impératrice", que le presentó a la Emperatriz en una preciosa caja de porcelana de Sèvres. El último ejemplo de este precioso objeto de arte de porcelana se guarda en los archivos de Rancé.
Varias generaciones de Rancé se han sucedido. A finales del siglo XIX, Alexandre Rancé se trasladó a Milán; su puesto al frente de la empresa familiar lo ocupa hoy su nieta Jeanne Sandra Rancé con su hijo Jean Maurice Alexandre Rancé.
























