Este viaje inolvidable comienza en un velero en el Golfo de Fethiye, conocido en la historia como la "tierra de luz y fuego", deteniéndose en el asombroso y surrealista Olimpo, donde, desde el corazón de la montaña, se desprenden enormes lenguas de fuego que son visibles incluso desde el mar en las cálidas noches de verano. Como marineros fenicios, transportados desde Maltemi, nos dirigimos hacia las ruinas de la civilización licia, entre calas vírgenes y colinas cubiertas de pinos que descienden hasta el mar, rodeadas de laderas cubiertas de tomillo, salvia, laureles y raros, casi extintos, Günlük, "árboles de incienso" que perfuman el aire en una explosión impresionante de colores y esencias. Un aroma de naturaleza salvaje y exuberante, dulce y cálido al mismo tiempo, enfatizado por el intenso olor a caramelo derretido que proviene de pequeños campamentos al pie de la montaña, donde descansamos antes de la subida. Esta fragancia reverbera en el aire y se refleja en el azul del mar, pasando por las ruinas de la antigua ciudad para llegar al faro del Cabo Gelidonya, que se alza solo en un lugar lleno de historia y leyendas. Las tensiones y atracciones de esta combinación de elementos, fuego y agua, han sido capturadas y encerradas en un extracto de perfume hecho de materias primas naturales raras y preciosas. Este territorio virgen, accidentado y salvaje, reúne en sí mismo todo el esplendor y la fuerza del Mediterráneo que desde sus entrañas, como una antigua deidad griega, respira fuego sobrenatural y mágico dando origen a Quimera.
Notas:
Las notas de salida son Cuero, Bálsamo de Tolú, Azafrán, Pimienta Negra, Hoja de Laurel, Tintura de tierra, Limón y Tomillo; las notas de corazón son Miel, Pimiento Rojo, Clavel, iris, Salvia, Peonía y Magnolia; las notas de fondo son Madera de Agar (Oud), Caramelo, Tabaco, Cuero, Benjuí, Pino, Bálsamo de Canadá, Pachulí, Ládano y Madera de Cachemira.